Llenar el tarro.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Lo que va viene.
A fullero, fullero y medio.
Es un garbanzo de a libra.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Cosa muy querida, presto perdida.
Una obra acabada, otra empezada.
Al pan, pan. Al vino, vino.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Quien ríe y canta su mal espanta
Trato es trato.
Dar en el clavo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Las obras, con las sobras.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
A bloque, la casa en roque.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Obra acabada venta aguarda.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Al loco y al aire, darles calle.
El papel que se rompa él.
A chico santo, gran vigilia.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.