Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El silencio no ha sido jamás escrito.
La mujer es gente en la letrina.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Lo bello es difícil.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Obra a destajo, no vale un ajo.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Al potro y al niño, con cariño.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Marido, comprad vino; que no lino.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Remo corto, barca pequeña.
Callen barbas y hablen cartas.
Amigos pobres, amigos olvidados
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Lo que sea que suene.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Llave puesta, puerta abierta.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Dinero llama a dinero.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El verano es la madre de los pobres
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Los pensamientos no tienen fronteras
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Bolsa llena, quita las penas.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
El Juez, derecho como la viga del techo.