Amigo reconciliado, doble enemigo
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Volver a inventar la rueda.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La actividad es la mercancía más conveniente
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Favor del soberano, lluvia en verano.
A más oro, menos reposo.
Divide y vencerás.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Reniego de plática que acaban en daca.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Hacer la del humo.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
A creer se va a la iglesia.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Primero, pensar y después, hablar.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Ese es carne de presidio.