Bueno está lo bueno.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El que afloja tiene de indio.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Miren quién habló, que la casa honró.
Guerra avisada no mata soldado.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Hablar a calzón "quitao".
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Que dulce queda la mano al que da.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Dios no espera año para castigar.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Mujer al volante, peligro constante.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Todas las cosas pasan como el viento.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El que tiene la plata pone la música.