A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
El hombre reina y la mujer gobierna.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
La duda es la llave del conocimiento.
Ama el sol, el que tiene sombra
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
El pecado te acusa.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Hablando nos entendemos.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
No donde naces, sino donde paces.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
El que la deba, que la pague.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Antes huir que morir.
Amor nunca dice basta.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No jales que descobijas.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
A buenos ocios, malos negocios.
Bien vivió quien bien se escondió.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
El corazón del justo, piensa para responder.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.