La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
El sol siempre reluce.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
A Dios, lo mejor.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Una buena dote es un lecho de espinos
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Gente de montaña, gente de maña.
La larga visita la alegría quita.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Ningún rencor es bueno.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Cambiar de opinión es de sabios.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Jugar la vida al tablero.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
La esperanza no llena la panza.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Donde hay pelito, no hay delito
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Caminar sobre seguro.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Zapato os daré que tengáis que romper.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Razón y cuenta, amistad sustenta.