Todo salto tiene riesgo.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Ley puesta, trampa hecha.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Libro cerrado no saca letrado.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Razones sacan razones.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Remo corto, barca pequeña.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Antes es la obligación que la devoción.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
El comedido sale jodido.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
La esperanza es la última en morir.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Amor con celos, causa desvelos.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Boca con boca se desboca.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
A buen señor, buena demanda.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Nadie querría para sí.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El tiempo no perdona a nadie.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
No hay mayor tontería que reñir.
No hay cosa que no tenga su contra.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir