No hay don sin din.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Males comunicados, son aliviados.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A lo que se quiere bien, se castiga.
La esperanza es lo último que se pierde.
Para bien morir, bien vivir.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El que no habla, no yerre.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Donde entra beber, sale saber.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La intención es lo que vale.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Todo laberinto tiene una salida.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Casa hecha, sepultura abierta.
Día de agua, taberna o fragua.
Hay que poner tierra de por medio.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama