Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Mala olla y buen testamento.
Amor comprado, dale por vendido.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Gente castellana, gente sana.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Dios aprieta pero no ahoga.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Perro que ladra no muerde.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Donde hay gana, hay maña.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Año derecho, de la era al barbecho.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Es tiempo de vacas flacas
El sabio calla, el tonto otorga.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Donde las dejan, las cobran.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Nada tiene al que nada le basta.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Hasta la salud necesita descanso.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Nunca cages mas de lo que comes.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
A la vejez, dinero y mujer.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.