Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Buena madera, buen oficial espera.
Hasta la muerte, todo es vida.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
La suerte es de quien la tiene.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Inclinar la balanza.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Donde no hay celos no hay amor.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Todo gran amor no es posible sin pena.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Quien nada pide, nada recibe.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
La conciencia es un estorbo en el comercio.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El amor no respeta a nadie
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El vino no tiene vergüenza.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
La vaca grande, y el caballo que ande.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
A los locos se les da la razón.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La justicia cojea, pero llega.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Lo que más se quiere, presto se pierde.