Lo que más se quiere, presto se pierde.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Más vale poco que nada.
La sed por el oro, socava el decoro.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Juramento, juro y miento.
Ligera de cascos.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
A bien obrar, bien pagar.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Actividad cría prosperidad.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Cada cual es dueño de su miedo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Don sin Din, gilipollas en latín.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
La madurez solo se vive una vez.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Amistad de juerga no dura nada.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
El que madruga, es sereno.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El que guarda, halla.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Lo que es igual, no es trampa.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Es de bien nacido ser agradecido
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre