El que no tiene hijos, los educa bien.
Yernos y nueras, en las afueras.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Dar en el clavo.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Tras cada pregón, azote.
Qué bueno era Dios para labrador.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Santo que mea, maldito sea.
Más vale tender la mano que el cuello.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Buena crianza no pierde punto.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
El interés dueño del mundo es.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Da y ten, y harás bien.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Moza dominguera no quiere lunes.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
De dos males, elige el menor.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Al buen, regalo; al malo, palo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Haz favores y tendrás enemigos.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
El que no cae, resbala.