Casa de muchos, casa de sucios.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Beberás y vivirás.
Más se junta pidiendo que dando.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Bien te quiero y mal te hiero.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Rico es quien no debe y pasa como puede.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
La vida mejora de hora en hora.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
¡Andá a cobrarle a Magoya!