No me quieras dar gato por liebre.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Al mal amor, puñaladas.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
De necios es huir de consejos.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Ávila, santos y cantos.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Alma sin amor, flor sin olor.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Amor de asno, coz y bocado.
A buen bosque vas por leña.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Tal para cual.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Se te cayó e cassette
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
En enero no te separes del brasero.
Para saber, has de leer.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.