El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
A buen hambre, no hace falta condimento.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Hay de todo en la viña del Señor.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Quien pregunta, no yerra.
La calle es camino de todas partes.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Obra acabada venta aguarda.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Con pedantes, ni un instante.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
A quien mucho tiene, más le viene.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
De todos modos, Juan te llamas.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Casa chica infierno grande.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
Dios no desampara a sus hijos.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Algo es algo, menos es nada.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Más da el duro que el desnudo.
La fuerza no es un remedio
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
El que es pendejo ni de dios goza.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.