Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Olvidar una deuda no la paga.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
El más avisado cae.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
El mirón, ¡chitón!.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
A mala cama, buen sueño.
La suerte está echada.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
¡A darle que es mole de olla!
A cada paso, un gazapo.
Ni es carne, ni es pecado.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
El que come solo, come como un animal.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.