La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El necio o no se casa o se casa mal.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Trato es trato.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
A caballo comedor, cabestro corto.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
A mucho vino, poco tino.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Hoy por ti, mañana por mí
Dar tiro.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Dios es la medida de todas las cosas.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Hazte responsable de tus actos.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Daño merecido, no agravia.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
A quien mucho tiene, más le viene.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Hablando se entienden los blancos.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Favor publicado, favor deshonrado.
A la sombra del favor, crecen vicios.