Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Tras el vicio viene el lamento.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Mujer enferma, mujer eterna.
Hay que dar el todo por el todo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Quiero ver si como ronca duerme.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Asno de dos, válgale Dios.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.