Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Hablar bajo y obrar alto.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Por lo demás, paciencia y barajar.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
A la virtud, menester hace espaldas.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Oir a todos, creer a pocos.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Necesitado te veas.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Papel, testigo fiel.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
O faja o caja.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Bien casada, o bien quedada.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Bien juega quien mira.
Sigue los impulsos de tu corazón
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Una palabra deja caer una casa.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Renegad de viejo que no adivina.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Lo que siembres, recogerás.
Meterse en la boca del lobo.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
El que no mira, suspira.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
¿Mirón y errarla?.
Llegar y besar el santo.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Antes que el deber está el beber.
Es ley la que quiere el rey.
Callen barbas y hablen cartas.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Breve habla el que es prudente.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.