El amigo no es conocido hasta que está perdido
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
La barca pasa, la orilla queda
Agrada, quien manda.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El que paga manda y el que no se aguanta.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
La leche cocida, tres veces subida.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Madre ardida hace la hija tollida.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
De tal colmena tal enjambre.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Riñas de enamorados, amores doblados.
La paciencia es buena ciencia.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A cada cerdo, le llega su sábado.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
De lo perdido, lo que aparezca.
De chica candela, grande hoguera.
La alegría es el mundo de la libertad
Del mal manjar, un bocado nomás.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Es más fácil, decir que hacer.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
La primera impresión es la que cuenta.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
El que las hace, las imagina.
Hay que ver para creer.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Nadie aprende por cabeza ajena.