Refrán de palo, refrán de fuego.
Lobos de la misma camada.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Bollo de monja, costal de trigo.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Hacer el agosto.
Habló de putas "La Tacones".
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
De buena semilla, buena cosecha.
Deja que el buey mee que descansa.
Pocas palabras son mejor.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Dichosos los ojos que te ven.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
El amor es ciego, pero ve a distancia
A Dios, llamaron tú.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
El casado casa quiere.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Todo en la vida tiene su medida.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
La lengua larga es señal de mano corta.
Saber amar es mucho saber.
Fiate de Dios y no corras.
Si voy, con lo que te doy.
La lealtad se paga.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
En el peligro se conoce al amigo.
Hablando la gente se entiende.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.