A quien le dan pan que no coma.
Casa ordenada, casa salvada.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Antes de criticar, mírate la cola.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
La contemplación del vicio es vicio.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Tal para cual.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Hombre avisado, medio salvado
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
De cuentos suele irse a chismes.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Del trabajo nace el descansar.
Cada maestrito tiene su librito.
A ojo de buen cubero.
La actividad es la mercancía más conveniente
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Fiar, en Dios y en otro no.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Donde comen dos comen tres.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Dama tocada, dama jugada.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.