El que en verano no trilla, en invierno no come.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La suerte de la fea, la bella la desea.
El que pega primero pega dos veces.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Como es la mujer, así es la casa.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Cada oveja con su pareja.
Moza franca, bien juega el anca.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
De perdidas al río.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
La razón y el agua hasta donde dan.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
A consejo malo, campana de palo.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Al son que te tañan, a ése baila.
Gran tocado y chico recado.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Qué bien canta María después de la comida.
Molino cerrado, contento el asno.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Deja al menos un huevo en el nido
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.