La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Donde no hay, pon y encontrarás.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Cuanto menos bulto más claridad.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Dinero guardado, barco amarrado.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
No me llega pero ni a la suela de los zapatos.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Perfecto solo Dios.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Quien mucho duerme jornada pierde.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
A Dios, lo mejor.
Bueno está lo bueno.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Mujer muerte, siete a la puerta.