A quien dices el secreto das tu libertad.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
No es bueno huir en zancos.
Los difuntos, todos juntos.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Enero desaloja las camas
A gran chatera, gran pechera.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Callar como puta tuerta.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
La imagen de la amistad es la verdad
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
A escote, no hay pegote.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
El que presta no mejora.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Conozco al viajero, por las maletas.