El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Al que madruga, Dios le ayuda.
La edad de oro nunca es la presente.
Maestre por maestre, seálo éste.
Despacio, que llevo prisa.
Una obra acabada, otra empezada.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Maestro, El se puede comer la regla.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El de las piedras hace pan.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Dios aprieta pero no ahoga.
A cama chica, echarse en medio.
Hasta la belleza cansa.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
En cada tiempo, su tiento.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Estoy en un callejón sin salida.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Las obras, con las sobras.
Donde hay amor, hay dolor.
La alegría es gemela
De la panza sale la danza.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Es como llevar leña para el monte.
La belleza entra por la boca.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
La buena lectura, alivia la tristura.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
A viña vieja, amo nuevo.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Días y ollas hacen grandes obras.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Más aburrido que bailar con su hermana.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.