Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Dar al olvido.
Un buen día nunca se olvida.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Cada cabeza es un mundo.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
El que nada sabe, de nada duda.
Tiene más cuentas que un rosario.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Actividad cría prosperidad.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Pereza, llave de pobreza.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
Todos los caminos conducen a roma.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Amor de asno, coz y bocado.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.