Odia el pecado y compadece al pecador.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
La verguenza es último que se piedre.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A buen santo te encomiendas.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A gran chatera, gran pechera.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Por los cuernos se agarra el toro.
Casa convidada, pobre y denostada.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Pobre atestado saca mendrugo.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
La manda del bueno no es de perder.
Irse por los cerros de Úbeda.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Yegua cansada, prado halla.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
¡Andá a cobrarle a Magoya!