El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
No des consejo a quien no te lo pide.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Juego mayor quita menor.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
La palabra es playa, el silencio oro.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Los hijos heredan las culpas de los padres
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Lobos de la misma camada.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El que venga atrás que arree.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
A amo ruin, mozo malsín.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Bendita la casa que a viejos sabe.
El carcelero es un prisionero más.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
No caben dos pies en un zapato.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.