Vida bien concertada, vida holgada.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
De dos males, elige el menor.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Hacer una cosa contra viento y marea.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Ni es carne, ni es pecado.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Más vale que sobre que no que falte.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El pan con hartura y el vino con mesura.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Los buenos modos agradan a todos.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
También al verdugo ahorcan.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Quien no miente no viene de buena gente.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.