Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Abuso no quita uso.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Cuentas viejas líos y quejas.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Andar y callar, eso es negociar.
La ignorancia es madre de la admiración.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Quien no valora la vida, no se la merece.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Donde hay obras, hay sobras.
En la duda, ten la lengua muda.
Al mal tiempo, buena cara.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
La buena uva hace buena pasa.
Juego de manos es de villanos.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Quien desprecia, comprar quiere.
La experiencia es a veces dolencia.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Echarle mucha crema a sus tacos
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Dos no riñen si uno no quiere.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Nadie se hace rico dando.