Hacer algo muy en los cinco casos.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Nadie es sabio en todas partes.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
La gota que derramó el vaso de agua.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
La libertad es un pan bien cocido
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
A mala leña un buen brazado.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
En cada refrán tienes una verdad.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
A persona lisonjera no le des oreja.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Lo que va viene.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Caridad contra caridad no es caridad.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Para muestra basta un botón.
Buen corazón vence mala andanza.
Cazador y cazado confían en Dios.
Querer matar dos moscas de un golpe
Capa de pecadores es la noche, señores.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
El que no está contra ti, está contigo.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Nadie se ha pelado por pedir.