Dios está en todas partes.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Dios es la medida de todas las cosas.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Llave puesta, puerta abierta.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
A cada paje, su ropaje.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Quien hace malas, barrunta largas.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
La vida es así, y el día es hoy.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Buenas judías la Mancha las cría.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
La necesidad hace maestros.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Ligera de cascos.
Esperanza que consuela, que no muera.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Dar es corazón, pedir es dolor
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Buena muerte es buena suerte.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Siempre hay un roto para un descosido.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
No es por el huevo, sino por el fuero.
A donde vas bien. A donde más se tiene.