Yerros por amores, merecen mil perdones.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A barbas honradas, honras colmadas.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A la mujer y a la mula, vara dura.
La muerte todas las cosas iguala.
Amor viejo, pena pero no muere.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Codicia mala a Dios no engaña.
De sabios es variar de opinión.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
La razón es de quien la tiene.
Hay que sufrir para merecer.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Los frailes en jubón, hombres son.
Hay que poner tierra de por medio.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El que rompe, paga.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Amor de dos, amor de Dios.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
A buena confesión, mala penitencia.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Lo bien hecho bien parece.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.