En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
La mujer es gente en la letrina.
La condición hace al ladrón.
Haz lo que creas que está bien.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Arca abierta al ladrón espera.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Da y ten, y harás bien.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
La mejor fraternidad es la desgracia.
La vida es un misterio, desvelalo.
La esperanza alegra el alma.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
La obligación es primero que la devoción.
La esperanza mantiene.
A la larga, todo se arregla.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Claridad, y no en el caldo.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
El sol brilla para todos.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
La buena ropa abre todas las puertas.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.