Bolsa llena, quita las penas.
Llevar bien puestos los calzones.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
A buen bocado, buen grito.
De padre carpintero, hijo zoquete.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Sobre mojado, llueve.
Donde hay duda hay libertad.
Cabello luengo y corto el seso.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Habló de putas "La Tacones".
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Renegad de viejo que no adivina.
A roma va, dinero llevará.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
La suerte y la muerte no escogen.
A mala lluvia, buen paraguas.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Son nones y no llegan a tres.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Cada cual en su corral.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Son más los días que las alegrías.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Valentón y rufián, allá se van.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El que bien ama, tarde olvida.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Ocurre en las mejores familias.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Del necio, a veces, buen consejo.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Malo es esperar bien de muerte ajena.