Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Palabra de cortesano, humo vano.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El mucho joder empreña.
De diestro a diestro, el más presto.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Boca de verdades, cien enemistades.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Joya es la fama para bien guardarla.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Hasta en el día más claro puede llover.
El juez que toma, presto es tomado.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Noche toledana. (Irse de farra).
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Juan Segura vivió mucho años
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Fía mucho, más no a muchos.
Un real de deuda, otro acarrea.
Casa chica infierno grande.
Carga que place, bien se trae.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Pan ajeno nunca es tierno.
Artero, artero, más non buen caballero.