Con los años viene el seso, y se va el sexo.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Harto da quien da lo que tiene.
Favores en cara echados, ya están pagados.
A chico santo, gran vigilia.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Músico pagado, contento pero desafinado.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Alegrías secretas, candela muerta.
La mala paga , aunque sea en paja.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Lo que ha de ser, va siendo.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Juntos pero no revueltos.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Quien no arrisca, no aprisca.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El tiempo todo lo amansa.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Dar una de cal y otra de arena.
Por mucho pan nunca es mal año.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Guerra y racimo comenzados, no son dejados.
Juez que dudando condena, merece pena.
Igual con igual va bien cada cual.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Cada cosa tiene su precio.
Al cobre y al estaño, mucho paño.