En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Aseada aunque sea jorobada.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Pan ajeno, caro cuesta.
El primer año es el difícil, todos los demás ya son iguales.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
El que más puede, más aprieta.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
A brutos da el juego.
Jugar la última carta.
Mucho ruido y pozas nueces.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Jugar al abejón con alguien.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A fullería, cordobesías.
Ambicioso subido, pronto caído.
Criado y caballo, un año.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Juego y paseo, solo para recreo.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A gran seca, gran mojada.