Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Por puerta abierta ladrones entran.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
De lo que no sabes, no hables.
El roble como nace y el pino como cae.
Dar antes que amagar.
En pocos miles, pocos cientos.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El que madruga, es sereno.
El ignorante es poco tolerante.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Bienes mal adquiridos, a nadie han enriquecido.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Boca de verdades, cien enemistades.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Dos no discuten si uno no quiere.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.