La uva no es uva, hasta que está madura.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Las penas no matan, pero rematan.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Cumplidos entre soldados son excusados.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
El que no sabe, es como el que no ve.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
El queso pesado, y el pan liviano.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Socorro tardío, socorro baldío.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
El que nace chicharra, muere cantando.
El último que se pierde es la esperanza.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A mala leña un buen brazado.
El que con cojos anda se llama bastón.
Picha española no mea sola.
Irse con la soga entre los cachos.
Hay que sufrir para merecer.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Esto es de rompe y rasga.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Buena ventura solo con otra dura.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A buen capellán, mejor sacristán.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Otoño entrante, uvas abundantes.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Más vale pan duro que ninguno.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.