Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Hay que hacer de tripas corazones.
Tras cada pregón, azote.
A burro viejo, poco forraje.
Cara de beato y uñas de gato.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Quien lo hereda no lo hurta.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Otros tiempos, otros modos.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Músico pagado no hace buen son.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
En Junio hoz en puño.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Febrerillo, mes loquillo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
La muerte y el amor, enamorados son.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Rectificar es de sabios.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
La virtud ennoblece.