Ocho días antes se arremanga el fraile.
Los burros se buscan para rascarse.
Disfruta solo los placeres del momento.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Abril, deja las viñas dormir.
No hay año sin desengaño.
El que más hace, menos alcanza.
Educación y pesetas, educación completa.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Tierra de roza y coño de moza.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
De día y con sol.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
No todos los que van a la iglesia son santos
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Quien aprisa asa, quemado come.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
De poniente, ni viento ni gente.
Hay gustos que merecen palos.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
En verano hasta el más seco suda.
La vida del puerco, corta y gorda.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
El que mucho duerme poco aprende.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
El trabajo no mata a nadie.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Salvarse por los pelos.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Maestre por maestre, seálo éste.
El que más puede, más aprieta.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.