Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Amistad de juerga no dura nada.
Bien convida, quien prestó bebe.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Hacer enseña a hacer.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
La morena, de azul llena.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
A palabras necias, bofetones.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Vive y deja vivir.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Hijo casado, vecino airado.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
De dos males, elige el menor.
La noche es capa de pecadores.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Hombre canoso, hombre hermoso.
El que es pendejo ni de dios goza.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.