El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Tiempos pasados fueron mejores.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Donde mores no enamores.
A barco viejo, bordingas nuevas.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
Remendar y dar a putas.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
También los secretarios echan borrones.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
Bebes vino, no bebas el seso.
Vive tu vida y no la de los demás.
Ingratos hacen recatados.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Buey viejo asienta bien el paso.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Bodas largas, barajas nuevas.
Viejo cansado, muerto o corneado.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.