A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Nadie da lo que no tiene.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Al que no quiera taza, taza y media.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
El ladrón juzga por su condición.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Presto rico, presto pobre.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Ni es carne, ni es pecao.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Más vale poco que nada.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El buen vino sin ramo se vende.
El solo querer es medio poder.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Mayo ventoso, año hermoso.
Quien mucho duerme jornada pierde.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Cada pájaro lance su canto.
Cría fama y échate en la cama.
El que no llora no mama.
El ahorro es santo porque hace milagros.
A feria vayas que más valgas.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Como es el padre, así es el hijo.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.