No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
La libertad no tiene par.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
A quien no la teme, nada le espanta.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
La pereza es la madre de la pobreza.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
El que se escusa, se acusa.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Dame dineros y no consejos.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Callar como puta tuerta.
El buen vino, venta trae consigo.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.