Los amigos se conocen en las ocasiones.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Ocurre en las mejores familias.
El que come y canta algún sentido le falta.
Al roble no le dobles.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.