Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
El hambre es la buena, no la comida.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Culo veo, culo quiero.
Junio brillante, año abundante.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Marido rico y necio no tiene precio.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Alabanza propia, mentira clara.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Gusto secreto, no es gusto entero.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Difama, que algo queda.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El que mucho habla, poco acierta.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Hechos son amores y no buenas razones.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Todo lo mudable es poco estimable.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Esa es carne para los perros.
Un buen día nunca se olvida.
El que es pendejo ni de dios goza.
Abril, uno bueno entre mil.