Mas vale ser afilador que labrador.
Sigue los impulsos de tu corazón
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Con pelito... no hay delito.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Para bruto no se estudia, se nace.
Al mal tiempo, buena cara.
Me importa un comino.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
A liebre ida, palos al cubil.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El amor es ciego.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Feo, pero con suerte.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Pájaro que huye, no hace daño.
El corazón engaña a los viejos.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Cual el tiempo, tal el tiento.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
A gran prisa, gran vagar.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.